
Un grupo de ciclistas decididos hacer algo de arte público al más puro estilo de guerrilla, y 13 galones de pintura a base de agua en cada intersección, harían que los conductores, ciclistas y peatones se convirtieran en artistas, mientras sus zapatos y neumáticos serian los pinceles, y el pavimento un gigantesco lienzo.
Rosenthaler Platz, Berlin. Alemania

