
Creo que todos los diseñadores gráficos sean freelance o trabajen para una agencia o despacho de publicidad, tienen los mismos “problemas” con los clientes o con quien les encomienda un diseño, a continuación 10 puntos que encontramos al respecto en Insomnium y con los cuales estamos completamente de acuerdo.
1.- Que de entrada me pidan un diseño barato. Hay clientes que ni preguntan si va a ser un diseño efectivo, ni siquiera se les ha hecho una entrevista, ni acordado nada y ya están llorando por lo que van a tener que pagar. Aquí también incluyo a los que, después de lograr haberlos canalizado por el buen sendero y ven el presupuesto piden un descuento.
2.- Que quieran que el diseño sea x o y cosa desde antes de empezar: “Yo quiero que uses algo con color azul, porque con ese color me identifica la gente” o “de una vez te digo, a mí me gustaría que usaras x tipo de letra, es muy moderna” y no se diga si me limitan a determinado tipo de papel o de tamaño sin justificación alguna.
3.- Que salgan con urgencias del tipo: “Me URGE para ayer, pero ni tengo la información, ni tampoco la menor idea de que es lo que quiero ver. ¡Para eso vengo contigo!” o “si te doy la información para el folleto mañana, ¿me garantizas que me entregas 4,000 impresos a colores, con fotos y todo, dos días después? ¿No los imprimes aquí en tu impresora? ja-ja-ja.
4.- Que me hagan una pregunta que de plano me bota de la risa, pero después me hace enojar al ver que la hicieron totalmente en serio: “¿A poco necesitas que te de dinero antes de empezar?” o que me digan “te pago por ver algunas propuestas, a ver si me convencen”
5.- Que me ayuden o le “hayan avanzado algo” a mi trabajo: “Ya lo empecé yo a diseñar en Word, o en Publisher, así que ya casi está… sólo quiero que le des una afinadita. Las imágenes claro, las bajé de internet”.
6.- Que se sienten conmigo a diseñar. “Muévele aquí, cambia ese tipo de letra, como que me gustaría ver otros colores, yo pensé que era más sencillo”, etc, etc.
7.- Que inviten al jefe, a la secre, al mensajero o al director que andaba por ahí, etc. a opinar acerca de lo que ven, porque son “objetivos” al no estar inmersos como “nosotros” en el trabajo. Si gustan podemos incluir aquí a los que desde un principio te buscan y te contratan, siguen de cerca el progreso del trabajo y te hacen sugerencias y cambios para, una vez terminado, te digan “ahora sí… se lo llevo a mis superiores para que le hagan observaciones y de ser necesario, cambios”
8.- Que para los pagos pendientes te quieran convertir en su socio: “Es que estamos pasando por una situación apretada, entiende que sí te pagamos, pero ponte la camiseta de la empresa”
9.- Que me hagan cotizar… con lujo de precisiones, detalles, especificaciones y opciones múltiples de precios y formas de pago para después decirme que me llaman luego, porque van a buscar otras opciones para concursarlas.
10.- Que a mitad del proyecto me hagan cambios que afecten a las primeras fases y por consiguiente alteren todo. Hasta el precio original pactado inicialmente: “Ah, ¿eso es lo que decías que podía incrementar el precio original? pero si es cualquier cosa la modificación!!! échanos la mano!”
Jessica Rodríguez -Enigmas del Diseño Grafico-