
Más allá de que la organización fuese demasiado pésima, que las birras costaran 15Bsf, que el calor era inhumano, que NADIE SABÍA NADA, que la señal de los teléfonos se desapareciera, que la salida fue un caos, que fueron las entradas más caras del mundo y que definitivamente fue la espera más larga de todas.
