
Efectos especiales impresionantes. El resto es tan, tan mala, que hasta impide disfrutar del aspecto visual, que es lo único bueno que tiene, y esto ya salía en el trailer, lo demás es relleno del malo. Vas a verla sin esperar gran profundidad, ni una magnífica historia, ni nada que no fuera puro entretenimiento y disfrute visual (que en algunos casos falla), pero es que, sinceramente, ni así vale la pena.
Al comienzo impacta un poco, ya que nos muestra que los síntomas del fin del mundo son reales, es algo que esta sucediendo y que estamos viviendo, pero con el paso del tiempo te aburres del tema y de la cinta, después de ver la cantidad exagerada de catástrofes (que es lo que queremos ver, y punto) no te quieres quedar una hora y media mas esperando el largo desenlace.
A medida que se va acercando al final, ya sabes exactamente que sucederá, esto incluye el rayito de luz esperanzador (solo para algunos, a la mayoría no nos tocara) que indica que todo saldrá bien (y se encargan de restregarlo en tu cara).
En resumen: Un conjunto de desastres naturales nunca antes vistos en una sala de cine, y hasta ahí llega la película.